Geometría real
Comprobamos huecos en varios puntos, techos, rodapiés y posibles desplomes.
Las medidas aproximadas sirven para hablar de una idea. Para fabricar un armario o una cocina que llegue y encaje, medimos en el inmueble: ancho a distintas alturas, paredes, instalaciones y paso de las piezas hasta la habitación.
Una cifra de ancho no cuenta si el suelo cae, si hay un pilar o si la puerta del mueble chocará con otra. Registramos lo que puede cambiar el despiece.
Comprobamos huecos en varios puntos, techos, rodapiés y posibles desplomes.
Marcamos tomas, fontanería, registros y equipos que el mueble debe respetar o integrar.
Probamos el espacio para puertas, cajones y paso de personas con el mobiliario en uso.
Ascensor, escalera, aparcamiento y recorrido interior ayudan a decidir tamaño de componentes.
Decisiones que conviene aclarar antes de pasar a la siguiente.
Si la reforma cambia paredes, suelo o instalaciones, acordamos qué debe estar terminado antes de fijar cotas para producción.
Una foto general, otra de enchufes o obstáculos, una medida aproximada y la dirección nos permiten orientar el encargo.
Con el espacio comprobado cerramos distribución, materiales, condiciones de montaje y presupuesto final para tu aprobación.
Sí. Fotos y medidas aproximadas bastan para una primera valoración; la fabricación requiere comprobación definitiva.
Podemos visitarla, pero indicaremos qué cotas son provisionales si faltan suelos, paredes o instalaciones.
Cuando afecta el tamaño de las piezas, sí. También revisamos el resto del recorrido hasta la estancia.
Añade ubicación y qué obstáculo te preocupa. Te diremos cuándo conviene concertar la medición.