Paso antes que capacidad
Comprobamos el hueco libre con cajones abiertos y, si existen, con puertas enfrentadas.
Un vestidor no se aprovecha por llenar cada pared de baldas. Necesita un recorrido en el que puedas abrir cajones, ver la ropa y moverte entre dos frentes sin estorbarte.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
Comprobamos el hueco libre con cajones abiertos y, si existen, con puertas enfrentadas.
Distribuimos barras y cajones según quienes usarán el vestidor.
Comparamos visibilidad, limpieza y espacio de apertura antes de elegir frentes.
Revisamos acceso al inmueble y condiciones de montaje antes de cerrar la propuesta.
Confirmamos las decisiones contigo antes de fabricar.

Soy Alba Cano. Si tienes referencias que te gustan, compártelas conmigo. Te ayudaré a conectar estilo, proporciones y uso para dar forma al proyecto sin perder de vista tus prioridades.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
La anchura libre entre módulos condiciona más el uso diario que el número de accesorios del catálogo.
Podemos separar zonas para que cada persona encuentre sus prendas sin invadir el almacenaje de la otra.
Reservamos espacio delante para abrirlos y colocamos lo de uso diario al alcance cómodo.
La altura de botas, zapatos y cajas determina el reparto de estantes mejor que una división uniforme.
Vemos dónde se proyectan sombras y si conviene iluminación integrada, dejando prevista su alimentación.
Dieciséis configuraciones para explorar distribuciones y acabados. Estas imágenes son referencias de diseño; los trabajos realizados se publican en nuestro Instagram, arriba.
La decisión afecta a la circulación, el polvo, la vista del conjunto y el coste.
Permiten localizar la ropa rápidamente y hacen importante mantener un orden visible.
Cierran módulos concretos, como ropa de temporada, mientras dejan accesible el uso diario.
Su proporción se decide según ropa doblada, accesorios y calzado, sin repetir la misma retícula en todas las paredes.
Estudiamos el acceso y la relación con cama y baño antes de ocupar toda la pared disponible.
Medir paredes es solo el comienzo; hay que imaginar el vestidor en uso.
Su giro puede anular un tramo útil de pared o bloquear un cajón.
Buscamos un punto desde el que puedas verte sin tapar una zona de almacenaje imprescindible.
Ocupan volumen de forma intermitente y suelen funcionar mejor en zonas altas o menos accesibles.
Si el vestidor queda en una estancia cerrada, revisamos las condiciones del espacio antes de definir puertas y traseras.
Puedes empezar con medidas aproximadas. Te indicaremos qué comprobar antes de preparar la especificación final.
Fotos y medidas orientativas muestran la zona disponible, las puertas y las instalaciones próximas.
Explica qué debe resolver el mueble y qué falta en la solución actual.
Envía algunos ejemplos y señala los detalles que te interesan.
Indica dirección, fecha deseada y trabajos previstos antes del montaje.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La superficie, el soporte, los cantos y los herrajes deben funcionar como un conjunto.
Las prestaciones y los cuidados se comprueban en la documentación de la especificación seleccionada.

Comparte tus referencias favoritas y los detalles que quieres cuidar. Podemos revisar juntos el alcance y distinguir lo esencial de las opciones que conviene comparar.
El alcance y las condiciones se confirman antes de formalizar el encargo.
Sí. Podemos combinar módulos abiertos con puertas en las zonas que prefieras ocultar o proteger.
No siempre. Revisamos el ancho libre y el acceso para saber si una zona del dormitorio puede funcionar como vestidor.
Se estudia con la distribución y la alimentación eléctrica disponible. Definimos su alcance antes de fabricar.
El primer dibujo reparte zonas según usuarios y prendas. No presupone que todas las paredes deban tener la misma profundidad: un lateral puede necesitar colgar ropa y otro funcionar mejor con zapateros o cajones.
En espacios ajustados conviene comprobar el paso con cajones abiertos. Si dos personas usarán el vestidor a la vez, la circulación tiene que contemplarlo antes de sumar accesorios o puertas.
Para valorar tu vestidor en Marbella, San Pedro de Alcántara o Nueva Andalucía, envíanos fotos y medidas aproximadas del espacio. Después de la medición definimos distribución, acabados, iluminación si procede y montaje.
Envíanos fotos de la habitación o del hueco, medidas orientativas y qué tipo de ropa, calzado y objetos quieres organizar. Indica cuántas personas usarán el vestidor.