Lectura de la documentación
Comprobamos cotas, encuentros con paredes, instalaciones existentes y huecos para el transporte.
Un plano puede mostrar el mueble, pero no siempre explica cómo entra en el edificio, dónde remata o quién deja preparada la instalación. Estudiamos esas cuestiones con arquitectos, reformistas y responsables de espacios comerciales antes de presupuestar la fabricación.

Envíanos lo que ya esté definido y señala qué decisiones siguen abiertas.
Podemos partir de un diseño cerrado o ayudar a resolver piezas que todavía no tienen detalle de taller. El alcance de cada fase se acuerda por escrito.
Comprobamos cotas, encuentros con paredes, instalaciones existentes y huecos para el transporte.
Definimos uniones, soportes, cantos y mecanismos compatibles con el uso y el acabado previstos.
Contrastamos la muestra con la especificación y dejamos identificadas las decisiones pendientes.
Dividimos las piezas según el acceso y acordamos en qué estado debe estar el local para instalarlas.
Una vivienda en reforma, varias unidades repetidas o un local abierto al público exigen maneras distintas de organizar el encargo.
Si el diseño ya tiene una intención precisa, revisamos cómo resolver esquinas, registros y uniones sin perderla.
La medición final del mueble depende de cuándo estén terminados suelos, tabiques y revestimientos.
Cuando se repite una tipología, primero aclaramos las variantes entre viviendas y qué piezas pueden compartir especificación.
En habitaciones y zonas comunes importa que la pieza soporte el uso previsto y permita limpiar o sustituir componentes.
Un mostrador tiene que responder al recorrido del cliente y a lo que el equipo guarda o conecta detrás.
Para viviendas de venta o alquiler, priorizamos las piezas que resuelven un problema concreto del espacio y la inversión.
Si trabajas en otro ámbito, envíanos los planos o fotografías y dinos quién aprueba diseño, presupuesto y acceso a obra.
Primero damos una orientación con lo disponible. La medición y el detalle técnico permiten cerrar el precio y el calendario; solo entonces se autoriza la producción.
Reunimos dibujos, fotografías, cantidades, localidad y plazo deseado.
Verificamos el espacio. Si hace falta proyecto de diseño, es gratuito al encargarnos la fabricación.
Confirmamos materiales, alcance, importe final y condiciones; el anticipo activa el encargo.
Fabricamos las piezas aprobadas, las instalamos y repasamos el resultado con el responsable.
No esperamos una carpeta perfecta. Lo útil es distinguir lo que ya está aprobado de lo que aún depende de una visita o de otro oficio.
Qué se fabrica, cuántas unidades hay y cuáles son diferentes entre sí.
Planta, alzado o fotografías amplias que permitan entender el lugar.
Referencias, muestras existentes y requisitos de limpieza o mantenimiento.
Municipio, planta, ascensor, horarios de acceso y fase prevista para montar.
La respuesta concreta depende de la información y de las condiciones del inmueble.
Sí. Revisamos las medidas, los encuentros y la especificación antes de confirmar precio. Cualquier detalle sin resolver se consulta con quien dirige el diseño.
Podemos desarrollarlo cuando forme parte del encargo. Ese trabajo de diseño es gratuito si nos confías después la fabricación del proyecto.
Podemos estudiarlo con una relación de tipologías, fechas, ubicaciones y condiciones de almacenamiento y acceso.
Las dimensiones verificadas, construcción, acabado, herrajes, piezas incluidas, precio final y condiciones de transporte y montaje.

Comparte planos o fotos y la ubicación de la obra. Te diremos qué información necesitamos para valorar el mobiliario.