Cortes y cantos
Cada panel se prepara con el remate previsto para el lugar que ocupará.
Fabricar a medida empieza después de aprobar medidas, materiales y herrajes. En el taller, el plano se convierte en piezas cortadas, mecanizadas y preparadas para el recorrido de entrega. Eso incluye prever qué se montará en la vivienda, no solo cómo saldrá una pieza de la máquina.
Un despiece claro evita decidir en el taller lo que debería haberse acordado con el cliente: acabado, aperturas y posición de los encuentros.
Cada panel se prepara con el remate previsto para el lugar que ocupará.
Bisagras, guías, pasacables y fijaciones se sitúan según el plano y los equipos confirmados.
Revisamos piezas, superficies y mecanismos antes de preparar la salida hacia el inmueble.
Una composición grande se divide considerando ascensor, escalera y lugar de montaje.
Decisiones que conviene aclarar antes de pasar a la siguiente.
El presupuesto final, las medidas de fabricación y la especificación deben estar aprobados. El anticipo sigue a esa aceptación.
Una toma movida o un tabique rectificado puede afectar el despiece. Avisarnos antes de mecanizar evita rehacer piezas.
El acabado de una unión depende de cómo se instalará. Por eso planificamos transporte, fijaciones y remates durante la fabricación.
Tras aprobar presupuesto, medidas y especificación y confirmar el anticipo pactado.
Se revisa caso por caso. Algunos cambios obligan a rehacer componentes y alteran precio o plazo.
Depende del tamaño y del acceso. Algunas partes se preparan en taller y se ensamblan o ajustan en la vivienda.
Fotografías del espacio y uso previsto nos ayudan a valorar la pieza; el despiece llega después de la medición y la propuesta aprobada.