Plano y despiece
Cada costado y frente se identifica con la estancia y con la versión aprobada del proyecto.
Antes de cortar una puerta comprobamos la última versión de las medidas. También revisamos si el módulo podrá subir por la escalera o el ascensor de la vivienda y qué remates se ajustarán durante el montaje.
Una pared puede no estar a escuadra. El trabajo de taller tiene que dejar margen para un encuentro limpio sin cambiar la distribución aprobada.
Cada costado y frente se identifica con la estancia y con la versión aprobada del proyecto.
Se decide qué borde queda visto, cómo se protege y dónde conviene colocar una unión desmontable.
Taladros y mecanizados se hacen para las bisagras, guías y tiradores elegidos, no para piezas genéricas.
En composiciones complejas se revisa el ajuste de puertas, pasos de cable o iluminación antes de embalar.
Protegemos frentes y agrupamos componentes pensando en la secuencia real de entrada y montaje.
Tapetas, zócalos y regulaciones absorben diferencias que solo aparecen al instalar el mueble.
El acceso puede obligar a dividir una pieza incluso cuando en el dibujo se ve continua.
Comprobamos dimensiones y giros antes de cerrar el tamaño de cada módulo.
El sentido de veta y la continuidad del acabado se marcan antes del corte cuando son visibles.
El equipo recibe piezas identificadas y sabe qué se fija, qué se regula y qué se remata en obra.
Te explicamos la construcción y los materiales incluidos en tu presupuesto. Una visita al taller, si procede, debe acordarse previamente.
La versión aprobada del diseño, medidas verificadas, acabados, herrajes y condiciones que afectan al transporte y al montaje.

Soy Alba Cano. Si tienes referencias que te gustan, compártelas conmigo. Te ayudaré a conectar estilo, proporciones y uso para dar forma al proyecto sin perder de vista tus prioridades.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Dinos qué necesitas aclarar e incluye la referencia del encargo si ya tienes una.