Plano revisado con el equipo
Quien trabaja en cada sala confirma lo que debe quedar a mano.
En una clínica, el mostrador, una sala de espera y una consulta no admiten la misma solución. Antes de diseñar muebles preguntamos quién los usa, qué se guarda y cómo circulan pacientes y personal.
Definimos medidas, capacidad, acabados y montaje antes de fabricar para que cada decisión responda al espacio y al uso reales.
Quien trabaja en cada sala confirma lo que debe quedar a mano.
Acordamos tomas y registros antes de fabricar muebles fijos.
La selección se contrasta con los protocolos de limpieza que indique el centro.
Se planifica para interferir lo menos posible con el funcionamiento acordado.

Soy Alba Cano. Si tienes referencias que te gustan, compártelas conmigo. Te ayudaré a conectar estilo, proporciones y uso para dar forma al proyecto sin perder de vista tus prioridades.
Sin compromiso. Las medidas aproximadas son suficientes para empezar.
Recepción, consulta y apoyo técnico se estudian por separado antes de coordinar acabados.
Separamos la atención al público de documentos, pantallas y tareas internas del mostrador.
Cajones, encimeras y registros se sitúan según el profesional y sus equipos.
El contenido y la frecuencia de reposición determinan módulos, etiquetas y accesos.
Dieciséis configuraciones para explorar distribuciones y acabados. Estas imágenes son referencias de diseño; los trabajos realizados se publican en nuestro Instagram, arriba.
Te explicamos las diferencias prácticas antes de elegir un acabado o una configuración.
Altura, zonas de atención, paso del personal y puntos de conexión definidos sobre el plano.
Módulos para consumibles y documentación con acceso y organización definidos por el centro.
Superficies de apoyo y cajoneras dimensionadas para el equipo previsto y el espacio de trabajo disponible.
Revisamos planos y especificaciones del profesional responsable; las instalaciones y el equipamiento clínico se identifican como partidas independientes.
Son prioridades para comparar, no paquetes cerrados ni tarifas.
Priorizar una distribución útil, capacidad accesible y herrajes adecuados.
Comparar otros acabados y accesorios interiores allí donde mejoran el resultado.
Prever más trabajo de diseño o taller cuando lo exigen la geometría, el equipamiento o los encuentros.
Puedes empezar con medidas aproximadas. Te indicaremos qué comprobar antes de preparar la especificación final.
Fotos y medidas orientativas muestran la zona disponible, las puertas y las instalaciones próximas.
Explica qué debe resolver el mueble y qué falta en la solución actual.
Envía algunos ejemplos y señala los detalles que te interesan.
Indica dirección, fecha deseada y trabajos previstos antes del montaje.
Valoramos la información, aclaramos el alcance e identificamos lo que falta. La consulta no genera un precio automático.
La propuesta recoge diseño, especificación, precio y condiciones de montaje tras las comprobaciones necesarias.
Envía lo que ya tengas. Te diremos qué foto, medida o decisión ayuda a avanzar.
Enviar fotos y medidas →
La superficie, el soporte, los cantos y los herrajes deben funcionar como un conjunto.
Las prestaciones y los cuidados se comprueban en la documentación de la especificación seleccionada.

Comparte tus referencias favoritas y los detalles que quieres cuidar. Podemos revisar juntos el alcance y distinguir lo esencial de las opciones que conviene comparar.
El alcance y las condiciones se confirman antes de formalizar el encargo.
Sí. También necesitamos conocer los equipos, usos y requisitos que valide el responsable del centro. El plano por sí solo no define alturas, accesos ni limpieza.
Envíanos plano, fotografías y lista de equipos por sala. Indica qué áreas estarán en uso durante la instalación y quién aprobará la especificación.