Vitrinas
Comprobamos qué se expondrá, si habrá luz interior y cómo se accederá para limpiar los fondos.
Vidrio y espejo pueden aligerar una vitrina, ampliar visualmente un recibidor o cerrar un armario sin tapar su interior. Su elección también exige decidir espesor, tratamiento de seguridad, soporte, limpieza y peso de las puertas.
La dimensión de un panel y su posición cambian la solución. Una balda de vidrio no se especifica igual que una puerta con espejo.
Comprobamos qué se expondrá, si habrá luz interior y cómo se accederá para limpiar los fondos.
El peso del conjunto determina herrajes y sistema de movimiento; también cuidamos lo que el espejo reflejará.
La luz entre apoyos y los objetos previstos orientan vidrio, espesor y fijación.
Metal, juntas y sellos deben acompañar el diseño y permitir sustituir una pieza si fuese necesario.
La ficha del producto y el uso previsto deben coincidir.
El tipo de vidrio y cualquier tratamiento se seleccionan según posición, tamaño y uso. No se presupone que un vidrio decorativo sirve para toda puerta.
Un espejo cambia la lectura de una estancia, pero también puede reflejar una zona que se preferiría ocultar. Lo revisamos desde la posición real de uso.
Cantos y fijaciones quedan especificados en la propuesta. La limpieza debe poder realizarse sin desmontar el mueble.
No. Cambian composición, espesor, tratamiento y fijación según pieza y uso. La propuesta identifica la solución seleccionada.
Sí, siempre que se resuelvan peso, holguras y uniones entre materiales.
Puede estudiarse. Se calculan el peso del frente, el sistema de guía y los requisitos de seguridad antes de confirmarlo.
Una foto frontal y otra del espacio de apertura ayudan a valorar reflejos, peso y forma de fijarlo.